Pero este había sido un día perfecto, ni una sola nube en el cielo. Había sido un día perfecto, viendo la puesta de sol desde el capó de tu coche. Con mi deseo reflejado en tus ojos que me decían ven, acércate. Anochecer contando tus lunares, amanecer con un nuevo color de tu sonrisa. Y te seré sincera, quiero que sepas, que todo lo que tenemos no es mucho, pero que deshiela los polos, que hacer sentir calor al sol, que llena corazones.
A veces nos sentábamos a esperar por las estrellas. Pero últimamente el cielo no puede estar más gris, y tu sonrisa no puede estar más apagada. Ya en el fondo de tus ojos no leo el deseo, están vacíos. El viento glacial abre un abismo entre nosotros. Estuve tan sola contigo rondando por mi mente, esos sueños en los que tú me acariciabas mil veces.
Veo como se ríe del tiempo, cuando recuerda que un día le dijo que lo curaba todo.
Me dice que quiere abandonar esta batalla, pero que sabe que merecerá la pena luchar por ello.
Después de tanto tiempo, oyendo sus historias, notando ese vacío en su corazón por el que tanto tiempo ella lloró. Después de todo eso, un día, se levantó de ese lugar, miró al horizonte. El sol se escondía encogido por la grandeza de su mirada. Se giró hacia mí, y me dijo:
Este corazón libre nunca volverá a estar roto.
Me dice que quiere abandonar esta batalla, pero que sabe que merecerá la pena luchar por ello.
Después de tanto tiempo, oyendo sus historias, notando ese vacío en su corazón por el que tanto tiempo ella lloró. Después de todo eso, un día, se levantó de ese lugar, miró al horizonte. El sol se escondía encogido por la grandeza de su mirada. Se giró hacia mí, y me dijo:
Este corazón libre nunca volverá a estar roto.
Se frustra cuando te ve marchar en la otra dirección, hay veces que siente como si no tuviera ni una oportunidad. Cada vez que rozas su mano sube por ella un sentimiento que recorre todo su cuerpo y pasa por sus venas. Quiere decirte que te necesita, pero no sabe como encajar esas palabras en la corta historia vivida sin que suene a hipocresía. Tantas veces se pregunta qué pasa por tu mente y se frustra por no tener un poco de valor, por tener pánico al dolor, temor a los cambios, por ser tan débil cuando estás alrededor.
Aquí no hay mentiras, ni verdades completas. Intenta decirte como se siente, pero cada vez que lo intenta todo se vuelve un poco irreal. No es tan fuerte como piensas.
Hay veces que la encuentro en este lugar y ya no me dice nada. Calla, pero su mirada habla. Me habla de historias tristes, de historias que acaban. De besos que no llegan, de llamadas que aún espera.
Aquí no hay mentiras, ni verdades completas. Intenta decirte como se siente, pero cada vez que lo intenta todo se vuelve un poco irreal. No es tan fuerte como piensas.
Hay veces que la encuentro en este lugar y ya no me dice nada. Calla, pero su mirada habla. Me habla de historias tristes, de historias que acaban. De besos que no llegan, de llamadas que aún espera.
Sé dónde encontrarla, siempre que se disgusta viene aquí. A veces me cuenta que le gustan tus maneras, tus miradas y ese perfume que llevas. Me dice que cuando llega a casa siempre huele a ti, que hay veces, que se pierde en los recuerdos, que pierde la noción del tiempo. Dice que es muy dulce cuando te oye reir, que siempre espera poder volverte a encontrar. Me cuenta que ya no entiende más tu idioma, que sólo entenderá lo que dices, si se lo dices sin palabras. Siempre que me cuenta una historia sobre ti, me dice que eres como una droga, me dice que le gusta pensar eso, pensar que te necesita, que se pierde si no estás cerca. Aunque hay veces que se nota en su mirada que te siente lejos a pesar de estar separados por unos pocos centímetros.
Que ridículo suena todo esto, pero es bonito. Y no hay nada mejor que sentirnos grandes, aunque sea sólo por unos instantes. Sentir que somos capaces de afrontar todo lo que pase por nuestra vida, sin dejar de ser quienes somos, sin dejar de creer que este año, será nuestro año, y que nadie nos impedirá lograrlo.
Eh tu, si, tú, ese que se hace llamar Destino. Si lees esto que sepas que no podrás conmigo, soportaré esto y mucho más. Seguiré buscando. Da igual todas las piedras que me pongas en el camino, me da igual lo grandes que sean, el color, la forma y el porqué estén ahí, a modo de obstáculo. Ninguna de ellas logrará que deje de intentar ser feliz, que deje de luchar por todo eso que vale la pena. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de alcanzar todo aquello que busco, no dudes que iré a por ello.
Considéralo un desafío.
Considéralo un desafío.
Pero cuando te pasas tanto tiempo buscando algo como esto, y poco después de que aparezca, se va… Parece casi hasta injusto, un insulto de la vida que te lo quita de las manos, tan cerca ya de saborearlo, de tenerlo. Como un caramelo que se le quita a un niño. Parece algo que roza lo inhumano. ¿Quién controla todo esto? Le recetaría revisarse el corazón, porque parece que se le haya vuelto de hielo.
Algo tan sencillo pero tan imposible. Algo que estaba al alcance, que se complicó, y que ahora está a tantos kilómetros de distancia que ya apenas distingo la silueta de lo que fue por mucho que fuerce la vista.
Me di cuenta tarde que te perdí por pensar que te tenía.
Algo tan sencillo pero tan imposible. Algo que estaba al alcance, que se complicó, y que ahora está a tantos kilómetros de distancia que ya apenas distingo la silueta de lo que fue por mucho que fuerce la vista.
Me di cuenta tarde que te perdí por pensar que te tenía.