Odio aparecer de la nada, sin haber sido invitada, pero no podía estar apartada, no podía evitarlo. Esperaba que me vieras, y que recordaras, que para mí, esto no ha terminado.
No te preocupes, encontrare a alguien como tú. Solo deseo lo mejor para ti también. No me olvides, te lo suplico, me acuerdo cuando dijiste:
“A veces el amor perdura, pero a veces, en cambio, duele”