"Si al mundo sublimado en el misterio
también va nuestro amor, y llama pura
a las almas allí de afán depura,
la muerte será entonces libertad.
Acuda con su bien al que la espera...
¡Bendito sea el misterio! ... Que su vuelo
levante el alma exulta y su desvelo
se consuma en tu fuego, Eternidad!
¿Por qué no será así?... Cuando forzado
llega el hombre a la boca del abismo
si vacila en saltar no es por sí mismo,
su amor es quien le aferra a este existir.
¡Ah!, dejadnos creer que en la otra vida
el alma encontrará a su confidente,
con ella beberá en la eterna fuente,
y luego nunca volverá a morir. "